La nueva saga de Capcom apuesta por una aventura lineal, pero con secretos, mejoras, zonas opcionales y suficiente contenido adicional como para alargarse bastante si quieres completarlo todo.
Pragmata se pone a la venta esta semana y, además de confirmaros que la nueva apuesta de Capcom no se parece demasiado a ningún otro shooter en tercera persona reciente, también podemos desvelaros una duda habitual entre quienes han pensado en hacerse con él, y es cuánto dura exactamente. Según lo que contamos en nuestro análisis, una partida centrada en la historia principal ronda las 13 horas, una cifra bastante contenida para una aventura lineal, pero suficiente para desarrollar con calma sus ideas y evitar que el juego se desgaste antes de tiempo.
Eso sí, esa duración puede crecer con relativa facilidad si decides ir más allá del camino principal. Pragmata no es un simple pasillo sin desvíos, y esconde coleccionables, mejoras, rutas secundarias, desafíos opcionales y áreas bloqueadas a las que solo se puede acceder cuando consigues ciertas habilidades más adelante. Además, el propio mapa indica qué elementos has dejado atrás, de modo que el juego está claramente diseñado para animarte a volver sobre tus pasos y completarlo al máximo.
Una campaña lineal, pero con suficientes extras como para alargar bastante la experiencia
Buena parte de esa duración adicional también tiene que ver con su sistema de progresión. Desde el refugio o hub central puedes mejorar la salud y resistencia de Hugh, reforzar las armas, ampliar la capacidad de hackeo de Diana y equipar módulos y nodos que cambian bastante tu manera de jugar. Si en algún momento la dificultad se te atraganta o simplemente quieres ir mejor preparado, lo normal es que dediques tiempo a explorar mejor cada zona y a conseguir recursos para potenciar a la pareja protagonista.
Capcom ha construido una aventura de acción y puzles en la que Hugh dispara, explora y se mueve por la base lunar, mientras Diana hackea enemigos y terminales mediante un minijuego en tiempo real que acompaña cada combate. Esa mezcla hace que los enfrentamientos tengan un ritmo muy distinto al habitual, más estratégico y menos inmediato, y es justo el elemento que define por completo la identidad del juego.
En nuestro análisis también destacamos que los jefes son de lo mejor de la aventura, con combates espectaculares que exprimen las mecánicas que el juego va introduciendo poco a poco. A eso se suma una ambientación de ciencia ficción muy atractiva, una base lunar repleta de robots hostiles, doblaje al español y una estructura que, aunque lineal, deja suficiente espacio para el descubrimiento y la rejugabilidad.







